Se abre la bocana del Estero de San José: un ciclo natural que nos invita a cuidar la cuenca
La apertura de la barra arenosa que separa al Estero de San José del mar es un proceso natural que ocurre año con año en esta temporada de lluvias, en este caso por la acumulación de agua en la cuenca que dejaron los fenómenos meteorológicos Polo y Rachel tanto en la cuenca como con la subida de mareas. Sin importar qué tan fuerte esté la marea, la bocana no se rompe sin lluvia, pues la presión que ejerce la cuenca sobre ese punto específico de la barra es mayor que la del oleaje. Dicho de forma sencilla: la cuenca empuja para abrir la bocana y el mar se encarga de cerrarla.

Aunque suele generar preocupación, este fenómeno cumple una función ecológica esencial. La liberación de nutrientes desde esteros y deltas alimenta los ciclos y las cadenas tróficas del mar, por lo que representa un beneficio para la naturaleza, aun cuando durante algunos días afecte la calidad del agua de nuestras playas certificadas Blue Flag. Los lodos y las plantas acuáticas que llegan a la costa, y que solemos retirar, podrían incluso nutrir la vegetación de dunas que protege nuestras playas de la erosión, sin embargo, esta materia orgánica en descomposición debe retirarse de las zonas más concurridas por la población ya que tenemos que proteger la salud de la sociedad como prioridad, además de seguir cuidando la imagen del destino.

Si bien el lirio y lodos pueden impactar temporalmente al turismo, no es posible ni deseable intervenir en estos procesos naturales. Lo que sí está en nuestras manos es mejorar la calidad del agua dentro de la cuenca: modernizar nuestras plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR), mantener ríos y lagunas costeras libres de basura y restaurar sus ecosistemas. Así, cuando las barras se abran, el turismo no se verá afectado y podremos celebrar este momento como un acontecimiento simbólico y significativo del año dentro de la cultura local de San José del Cabo.

En este sentido, nuestra ciudad vive un momento sin precedentes. Nunca habíamos tenido una mejor vigilancia, monitoreo y coordinación entre autoridades de los tres niveles de gobierno, la academia, instituciones honorables como el H. Cuerpo de Bomberos, vecinos y sociedad civil.
Destaca en particular la labor de la Dirección de Ecología, que ha realizado trabajos de limpieza de lirio, gestión de mantenimiento y vigilancia, logrando prevenir aperturas manuales de la bocana, incendios y otros delitos ambientales. Asimismo, el XV Ayuntamiento de Los Cabos ha iniciado obras para ampliar la capacidad de tratamiento de aguas residuales de la ciudad, lo que transformará las condiciones del agua en la cuenca.
Estas acciones, sumadas a los esfuerzos ya en curso del Plan de Regeneración del Estero, encabezado por su Consejo Asesor de la reserva ecológica, permitirán consolidar desde este 2026 acciones de manejo fundamentales: el retiro del pino salado, el desazolve, la adquisición y operación de maquinaria especializada y la conservación de especies clave, esta última a cargo de las instituciones académicas del estado.
Sigamos conociendo nuestro entorno para planificar un futuro más sustentable y regenerativo.

