SOBREVIVE CHRISTA PIKE A DOS DOSIS DE INYECCIÓN LETAL; TENNESSEE SUSPENDE EJECUCIONES
Nashville, Tennessee.- Christa Gail Pike, condenada a muerte por un homicidio cometido en 1995, sobrevivió al intento de ejecución mediante inyección letal realizado la noche del miércoles 30 de septiembre en Tennessee, luego de recibir dos dosis de pentobarbital.
El Departamento Correccional de Tennessee confirmó que Pike fue trasladada desde la prisión Riverbend Maximum Security Institution a una instalación médica externa, aunque hasta la mañana de este jueves las autoridades no han dado a conocer públicamente su estado de salud.

La dependencia estatal sostuvo que se siguió cada uno de los pasos establecidos en el protocolo de ejecución aprobado por las autoridades de Tennessee y señaló que dicho protocolo no contempla procedimientos adicionales después de las dos administraciones de pentobarbital.

El procedimiento comenzó después de una jornada marcada por una batalla judicial. Horas antes, una corte federal de apelaciones había suspendido temporalmente la ejecución, pero la Corte Suprema de Estados Unidos levantó posteriormente esa suspensión y permitió que Tennessee procediera.
De acuerdo con testigos de medios de comunicación que observaron el procedimiento desde una sala contigua, las cortinas de la cámara de ejecución fueron abiertas alrededor de las 7:27 de la noche. Pike permanecía sujeta a una camilla y realizó una declaración final antes de comenzar el procedimiento.
Los testigos señalaron que Pike permaneció con signos de vida durante el proceso. En un momento levantó la cabeza y preguntó a los funcionarios si era normal que su brazo se sintiera de determinada manera. Posteriormente, los periodistas reportaron movimientos y respiración audible.
La segunda dosis de pentobarbital habría sido administrada alrededor de las 8:26 de la noche. Sin embargo, los testigos continuaron escuchando la respiración de Pike y fuertes ronquidos detrás de la cortina cerrada.
El micrófono de la cámara fue apagado aproximadamente a las 8:53 de la noche y los testigos fueron retirados del área.
Los abogados de Pike presentaron una moción de emergencia ante los tribunales en la que solicitaron detener el procedimiento y proporcionar atención médica a su representada. La defensa sostuvo que Pike continuaba con vida después de las dos dosis y que se encontraba en una situación de sufrimiento innecesario.
El Departamento Correccional confirmó posteriormente el traslado de Pike a un centro médico externo, pero no proporcionó información sobre su condición.
El caso ha sido calificado como extraordinario por especialistas en pena de muerte. Robin Maher, directora ejecutiva del Death Penalty Information Center, señaló que existen antecedentes de personas que han sobrevivido a intentos de inyección letal debido a problemas para establecer una vía intravenosa, pero que no se tiene conocimiento de otro caso en el que una persona haya permanecido con vida después de recibir los fármacos utilizados para la ejecución.
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, ordenó una revisión independiente e integral para determinar qué ocurrió durante el procedimiento y anunció que la ejecución que quedaba programada en el estado para 2026 no se llevará a cabo este año mientras se realiza dicha revisión.
Pike, actualmente de 50 años, fue condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995. Pike tenía 18 años cuando cometió el homicidio. Lleva aproximadamente tres décadas en el corredor de la muerte de Tennessee.
De haberse consumado la ejecución, Pike se habría convertido en la primera mujer ejecutada por Tennessee en más de 200 años.
Por ahora, las autoridades estatales no han explicado públicamente por qué las dos dosis de pentobarbital no provocaron la muerte de Pike. La investigación independiente anunciada por el gobernador deberá determinar qué ocurrió durante el procedimiento y si existieron fallas en la administración de los medicamentos, en el protocolo o en otros elementos de la ejecución.
Christa Pike permanece con vida y bajo atención médica, mientras su defensa continúa con las acciones legales para impedir que el Estado vuelva a intentar ejecutar su sentencia.

