ONU pide acción urgente para regular la inteligencia artificial
Naciones Unidas advierte que los sistemas de IA más avanzados representan riesgos sin precedentes para los derechos humanos y llama a gobiernos y empresas a actuar de inmediato.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo un llamado a emprender una “acción urgente” para regular la inteligencia artificial (IA) ante los riesgos que plantea el acelerado desarrollo de los sistemas más avanzados.
Volker Türk, alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, advirtió que el mundo se encuentra ante un posible “cambio irreversible” que no solamente tendrá consecuencias para las generaciones actuales, sino también para las futuras.
“Todos los derechos humanos están amenazados por esta tecnología, incluido el derecho a la vida”, señaló Türk, quien pidió a los Estados y a las empresas involucradas en el desarrollo de inteligencia artificial actuar mediante mecanismos multilaterales para reducir los riesgos.

El funcionario puso especial atención en las empresas líderes del sector, ubicadas principalmente en Estados Unidos y China, al considerar que cuentan tanto con la capacidad como con la responsabilidad de implementar medidas que permitan disminuir los posibles impactos negativos de estas tecnologías.
La preocupación de Naciones Unidas abarca aspectos como la privacidad, la libertad de expresión, la discriminación, la seguridad y otros derechos fundamentales que podrían verse afectados por el uso y desarrollo de sistemas cada vez más sofisticados.
Türk ya había advertido recientemente ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que la inteligencia artificial podría llegar a representar un “riesgo existencial para la humanidad”, aumentando el llamado internacional para establecer mecanismos de supervisión y responsabilidad.
El tema también será abordado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que tiene prevista una reunión sobre inteligencia artificial durante la próxima Asamblea General, en Nueva York.
Con ello, la IA se consolida como uno de los asuntos que generan mayor preocupación dentro de la agenda internacional, no sólo por sus posibilidades tecnológicas y económicas, sino por la necesidad de establecer reglas que permitan aprovechar sus beneficios sin poner en riesgo los derechos fundamentales.

